De manera habitual,  definimos “alimentos ecológicos”, (orgánicos, biológicos o simplemente bio), como aquellos que se obtienen sin la utilización de productos químicos, respetando el medio ambiente y también, a ser posible, de comercio justo.

La primera pregunta que os podéis hacer sería:

¿Cómo podemos reconocer un producto ecológico?

Cuando te decides a adquirir productos ecológicos por primera vez, seguramente te preguntarás cómo puedes saber que el producto que has decidido comprar es un producto realmente ecológico.

La solución, a nivel internacional, que se ha encontrado como garante de dicha procedencia ecológica es la utilización de los sellos de acreditación ecológica. Por norma, en cada producto ecológico te encontrarás con uno o varios sellos. Estos sellos son logotipos que certifican, según una serie de normas establecidas por comunidades, regiones o países, que los productos son ecológicos. De manera más recurrente, las certificaciones tienen un nombre (COPAE), el código de la autoridad que la da (Principado de Asturias) y el texto “Agricultura Ecológica”.

A modo práctico, cuando compras un producto ecológico español siempre lo reconocerás porque tiene el sello de su Consejo Regulador, en el que se especifica la comunidad de la que procede.

Logos certificación ecológica
En el caso de que el productor y el fabricante de subproductos cumplen con las disposiciones del “Reglamento Ecológico Europeo” y también con los controles de inspección sobre el estado ecológico de los productos, éstos podrán tener además el sello orgánico de la Unión Europea (UE).

Logo ecológico europeo

Así te surgirá la segunda pregunta

¿Quién garantiza el cumplimiento de estos requisitos?

El cumplimiento de los requerimientos para todos los productos ecológicos en la UE es supervisado a través de centros de referencia para la certificación por cada Estado Miembro. Es decir que el sello orgánico inconfundible de la hoja de estrellas, indica los productos que cumplen al menos con los requisitos de la UE en cuanto a la regulación ecológica.
Adicionalmente, existen sellos de certificación de carácter privado, los cuales suelen tener requisitos más estrictos aún. Estos sellos son muy caros y es uno de los motivos por los que ciertos alimentos ecológicos son considerablemente más caros que los tradicionales.

De esta forma, toda la producción ecológica está regulada mediante normativas, tanto a nivel Regional, Estatal como Comunitario.

Dicho lo cual y para tu tranquilidad, la garantía para el cumplimiento de la estricta normativa europea en materia de producción ecológica agraria y ganadera, la realizan diferentes entidades de certificación autorizadas e independientes que realizan controles rutinarios. Estos análisis y controles se realizan periódicamente a lo largo del año, garantizándote que compras productos libres de cualquier componente químico y pesticidas y proporcionando un sello o aval de calidad biológica.

Y aquí seguramente te estarás preguntando:

¿Qué garantías ofrecen estos sellos y/o avales?

Estos avales ofrecen garantías de transparencia, calidad y cumplimiento de normas establecidas para la producción ecológica.
También, y no menos importante, aseguran el uso restringido de plaguicidas químicos, la ausencia total de organismos genéticamente modificados y un uso responsable de los recursos naturales.
La legislación que regula la producción ecológica en Europa es el Reglamento C.E.E. 2092/91.
Esta norma abarca la producción, la transformación y la comercialización de los productos ecológicos.

En España el órgano que tiene las competencias es el CRAE, Comisión Reguladora de Agricultura Ecológica, adscrita al MAPA (Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación) quien a su vez tiene las competencias de control del mercado transferidas a las Comunidades Autónomas.
Cada Comunidad Autónoma tiene su Consejo o Comité Regulador, que depende de su Consejería o Departamento de Agricultura. Es decir, son las Comunidades Autónomas el último eslabón de la cadena y quienes tienen realmente las competencias de control directo y último sobre la producción y certificación ecológicas.
De esta forma el Consejo Regulador de cada comunidad es quien:

  •     Somete a inspecciones a las empresas y toma las muestras de cada fase del producto.
  •     Otorga un sello de producto ecológico, en caso de cumplirse todos los requisitos, que es la única garantía oficial de que el producto procede de una finca o industria sometida a los controles e inspecciones dictados por la Comunidad Europea.